José Manuel Albarrán Pino

Bollullos del Condado 1967

 

Soy un Flamenco

Técnica: Resina acrílica y pigmentos sobre Flamenco 2019

 

Tanto el  flamenco como la pintura son el arte del sentimiento y  la expresión del ser.

Sonido y Color, a lo largo de la historia del arte se ha reflexionado profundamente sobre las características que definen a la música y la pintura y la posible relación entre ambas. La pintura es percibida por el canal sensorial de la vista, siendo sus valores predominantes la espacialidad y la intemporalidad. La música, por el contrario, se capta a través del canal auditivo, se desenvuelve en la dimensión temporal y no puede ser percibida visualmente si no es por medio del empleo de la tecnología audiovisual.

El siglo XX ha sido especialmente prolífero en pintores interesados en éste ámbito como fue; Frantisek Kupka, Paul Klee y Vasili Kandinsky. El pintor ruso defendió la sinestesia como un componente esencial del arte, como demuestra en su trabajo teórico publicado en 1911 “De lo espiritual en el arte”, haciendo referencia a la metáfora musical en la creación. Su pensamiento trataba de aunar tres elementos: sonido, color y sentimiento. Kandinsky investigó profundamente las relaciones consonantes y disonantes entre color y música.

 

En este proyecto, no trato de justificar la importancia de la música a la hora de crear un proyecto artístico, porque sabemos sobradamente que muchos artistas la utilizamos como medio conector, si no mostrar el resultado de los estímulos producidos  por la música que he elegido para este proyecto, es de un guitarrista flamenco llamado “Tomatito” y el tema (soy flamenco). 

Versión para imprimir Versión para imprimir | Mapa del sitio
© Delegación de Cultura Morón de la Frontera